El secreto de mis ojeras

Este blog es muchas cosas para mí, un medio para expresarme, un proyecto personal, una catarsis… durante toda mi vida he buscado diversos medios para hacerlo, pasa sacar lo que tengo dentro. Así al hacer mis historietas cuando era pequeño podía compartir parte de mi universo al mundo, y cuando decidí ser diseñador gráfico a los 12 años, sólo sabía que me permitiría seguir de alguna manera ligado a hacer mis comics y a crear. Antes de tomar esa decisión, siempre intenté realizar cosas creativas e ingeniosas. Recuerdo que hice una serie de pequeñas revistas muy pequeñas hechas a mano, en las que dibujaba con plumones y colores y tenía planeado hacer como un album con figuritas dentro, pero luego no sabía como resolver el hecho de no tener que hacerlo tantas veces y no seguí con la idea. No sé hasta ahora cómo se me ocurrían esas cosas.

Luego comencé a dibujar mucho a crear diálogos e historias, historias que me venían a la cabeza mientras caminaba pues de pequeño me gustaba mucho desplazarme caminando, y desarrollaba estas historias mientras lo hacía, al llegar a casa cogía mi lápiz y me ponía a darle forma a aquello que durante el día estuvo confabulando en mí.

Cuando fuí creciendo empecé a intentar terminar las historias que comenzaba, pues hubo algunas que no culminé, y eso era algo que me hacía sentir incompleto, no darle un fin a algo que comencé. “Brilno”, una de mis primeras mas queridas historias, la realicé en cuadernos rayados a lápiz y siempre comenzando de madrugada. La madrugada me inspiró muchísimo, la noche y el silencio fomentaban mi creatividad y ganas de comenzar. Pues si se preguntaron de dónde vienen mis grandes ojeras, ya tienen una de las 3 razones, las otras: la genética y mi alergia.

Ahora mismo escribiendo estas palabras me encuentro en algun lugar de Francia, de madrugada con el silencio opacado por mi mix de “Musica relajante e inspiradora para crear” de youtube.

Actualmente, intento no desvelarme tanto (pues ya la edad pesa), cuando era adolecente comenzaba a la medianoche, y terminaba cerca a las 3 de la mañana. Cuando era más joven y me encontraba seguido un viernes o un sábado a medianoche en frente de mi escritorio a punto de darle vida a algunas de mis historias, se me pasaba por la cabeza el hecho de que era muy joven para perder mi vida así, me sentía un poco ansioso pensando que debería salir como los jovenes de mi edad, pero lo cierto es que no todos deben de hacer lo mismo si no lo prefieren, todos somos difentes, y siempre puede haber ocasión para salir y otras para dibujar o escribir algo. Después durante alguna época tuve más salidas nocturnas y disfrute mucho de esas experiencias entre amigos. Pienso en esa felicidad momentanea que me da ahora, el crear de noche y fuí feliz también antes en esos momentos conmigo, esas ideas que comente anteriormente considero son más bien prejuicios de lo que uno debería ser o no de acuerdo a lo que todos consideran como “normalidad”.

Cuando entré a la facultad de Artes encontré más personas como yo, que seguro también, a su manera, tenían su forma de crear.

Ahora saben entonces el secreto de mis ojeras, (bueno no era tan secreto haber sabido que era por trasnocharse)

Mientras tanto les digo…

À bientôt,

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